Mirando el suelo del bar

OPINIÓN GP | JAVIER RUIZ @sevennorth | LA COLUMNA DEL 5

Hacía sol y en el Metro me entero de que Oltra repite alineación. Mal, quiero a Baena y ya está recuperado. Baena con Alberto Martín, con Kunde: me da igual. Quizás mejor con Alberto que mantiene mejor la posición y él puede jugar como lo hace con Montoro, más libre, llegando a la presión y ocupando más terreno. Pues no juega.

Repite la alineación de León. Partido soso, en un campo helado, un domingo por la noche, cuando la semana amenaza con acabarse y, peor aún, con convertirse en lunes. Partido tonto, que intento ver en diversas plataformas con nula fortuna. Ay, Yomvi, que no pones nunca al Granada cuando juega fuera. Gol de Joselu, a abrigarse y para casa. Un punto. Sumar.

Tal vez los equipos y las instituciones maduras sean así. Pierdes un partido, llevas tres sin ganar y el mundo no se hunde. El míster repite alineación y ninguno nos echamos las manos a la cabeza. Un tuit pidiendo al capitán y ya está. El equipo sale enchufado y demuestra que Oltra —como casi siempre— lleva razón. Todo funciona: los medios controlan, los interiores llegan, Espinosa juega y Joselu marcó, también Machís. Dos fogonazos, dos destellos de clase y calidad y partido resuelto. Baena, ¿qué Baena?

Pues sí, quería que jugara Baena y cuando salió el equipo bajó el tono. Hace una semana pedí en twitter —no hay nada mejor para la humildad— tres delanteros titulares para el Madrid y los dos que juegan han marcado seis goles en los dos partidos siguientes. Aún más difícil, Bale parece que está entrenando.

Las dos jugadas de los goles fueron el colofón a una gran media hora que demostró todas las virtudes del Granada: la potencia, la calidad, el orden y la solidaridad. Nos quejábamos de que no había recambios y ayer jugaron al menos dos suplentes y faltaba otro titular teórico, u onírico que no se sabe ya, como Ramos. Se queda. Sólo nos falta verlo jugar. Te esperaremos, nos harás falta en primavera.

Pero la Segunda —ese estado de las cosas tan real, tan parecido a la vida misma— es también ganar los segundos tiempos como el de ayer. Dos cero. Todos ordenados. Que nos dominen. El Huesca pareció el Lugo, equipos aseados, bien dispuestos y que hacen muchas cosas bien pero no tienen en las áreas jugadores decisivos como Joselu y Machís o el Chico y Saunier. Y Javi Varas. Equipos recién duchados y con una revista en blanco y negro bajo el brazo. El Granada es otra cosa. Es el tipo que se toma el café mirando el suelo del bar y no habla con nadie. Es la mujer que mira el precio del gel en el supermercado y compra el más barato. Es el chaval que sabe en qué calle hay que darse la vuelta y no entrar. Experiencia, tipos curtidos en muchas ligas largas que parecen jugar siempre en el mes de enero. Ayer tocaba dejar pasar el segundo tiempo. La fiesta había acabado con el dos cero, con el pitido del descanso.

Luego se ocultó el sol y empezó a refrescar.

http://www.libreriapraga.com/

Más publicaciones relacionadas

REDACCIÓN

Una herramienta de información de todo el deporte granadino. Para que puedas comunicarte con nosotros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies